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Hospitalidad y Lujo en Perú: Nuestra Experiencia en los Mejores Hoteles del País, por José María Ávila, de AM Conferences & Meetings

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Tras nuestro reciente FAM a Perú, gentileza de PROMPERU y magníficamente organizado por Pía de la Mata, me complace comentaros la visión obtenida de los hoteles visitados.

Creo que lo primero a tener en cuenta es que la hotelería peruana es muy diversa, lo que refleja tanto la amplitud de las necesidades del mercado como la variedad de los destinos turísticos del país. Se pueden encontrar desde lujosos resorts en lugares como Machu Picchu o las playas de la costa, hasta alojamientos más modestos en las regiones rurales o urbanas.

El sector hotelero peruano ha mejorado en calidad a lo largo de los años, adoptando estándares internacionales. Muchas cadenas internacionales de hoteles, como Marriott, Hilton, Accor y Wyndham, han abierto establecimientos en las principales ciudades y destinos turísticos. Sin embargo, también existen muchas cadenas hoteleras nacionales que destacan por su calidad y servicio, como es la cadena Libertador, que gestiona alguna de estas marcas citadas.

Durante nuestro viaje visitamos diversas propiedades que perfectamente pueden abarcar el amplio abanico de clientes que manejamos, desde incentivos de lujo a grupos con un poder adquisitivo menor, o clientes que busquen aventura y naturaleza.

La primera noche la pasamos en Lima y nos alojamos en The Westin Lima Hotel & Convention Center. Hotel de cinco estrellas situado en el distrito financiero de la ciudad,  cuenta con todo lo que le podemos pedir a un hotel de lujo: soberbias habitaciones, restaurante, bar con actuaciones, piscina y un centro de convenciones con capacidad de hasta 1.200 personas que permite organizar reuniones y cenas de gala con total garantía. Desde luego, una opción idónea para un grupo que busque lujo y sofisticación.

Nuestra siguiente parada fue en Puerto Maldonado, en la selva amazónica y conocida por ser la capital de la Biodiversidad. Allí nos alojamos en el hotel Inkaterra Reserva Amazónica, un complejo de 32 cabañas a orillas del río Madre de Dios (afluente del Amazonas).

Este complejo permite vivir la aventura de la selva, tanto por su concepto en sí como por las excursiones que prepara.  Si bien es difícil de encajar en un incentivo de lujo, sí es ideal para grupos que pidan convivir con la naturaleza y con un componente de aventura. Régimen de pensión completa con gastronomía de calidad para estar en mitad de la selva.

Tras nuestra llegada a Cuzco nos desplazamos a Valle Sagrado, que yo conocí hace años, siendo en aquel momento un complemento para Cuzco y ahora, debo decir, que es un destino en sí, con hotelería y servicios de calidad que permiten ser una alternativa a Cuzco, aunque sólo sea para pasar allí las primeras noches y aclimatarse al mal de altura o Soroche, como llaman en el Perú

Allí visitamos el hotel Sonesta Posadas del Inca Yucay, complejo sorprendente de categoría cuatro estrellas y que por su concepción parece un pueblito andino. Cuenta con 118 habitaciones, dos salas de reunión y coquetos espacios para celebrar comidas e incluso cenas de gala, pues permite dar restauración, incluso si no estamos alojados en él. Precio moderado y una magnifica alternativa para un incentivo que no disponga o no desee invertir demasiado en el alojamiento durante una o dos noches.

También nos alojamos en el hotel Tambo del Inka a luxury collection Resort & Spa. Magnífico hotel de cinco estrellas de la cadena libertador y que cuenta con más de 200 habitaciones de altísimo standing y salas para albergar a más de 200 personas. Restauración exquisita y muy cuidada, spa e instalaciones en el exterior para almuerzos o cenas. Un punto importante es que cuenta con una parada de tren en sus instalaciones que te lleva a Machu Pichu en menor tiempo que desde Cuzco, si bien no es un tren de lujo, sí permite optimizar el tiempo e incluso pasar una noche más en Valle Sagrado.

En nuestra parada en la maravillosa Cuzco tuvimos el placer de dormir en el fantástico Palacio del Inka, a luxury Collection Hotel. Categoría cinco estrellas y ubicado en un palacio de 500 años de antigüedad en el centro de la ciudad, también propiedad y gestionado por la cadena Libertador, que, aunque lo podemos considerar un hotel boutique tiene capacidad para grupos de más de cien habitaciones. Con estilo colonial, preciosos patios donde celebrar cenas o relajarse con la envolvente decoración y con salas de reuniones suficientes para hacer una plenaria o breakouts.

Finalmente, llegamos de nuevo a Lima para tomar al día siguiente el vuelo de regreso a Madrid y nos alojamos en el AC Hotel Lima Miraflores. Funcional hotel que, aunque su categoría es de cinco estrellas, creo que lo podemos ubicar mejor en un cuatro superior.

En el barrio de Miraflores, al borde del océano Pacífico con estupendas vistas al mismo, cuenta con 139 habitaciones, una terraza con vistas ideal para un coctel o cena, todo tipo de comodidades y justo al lado de un centro comercial. Ideal, sin duda, para una noche en Lima justo antes de tomar el vuelo de regreso.

En definitiva, la hotelería en Perú ha logrado posicionarse como un pilar fundamental para el desarrollo del turismo en el país. A pesar de los desafíos, la calidad del servicio, la diversidad de opciones y el crecimiento constante de la infraestructura hotelera hacen de Perú un destino cada vez más atractivo para los turistas y para nuestros incentivos. La oferta de alojamiento se adapta a las diferentes demandas y presupuestos, y la integración de la cultura y gastronomía local en las experiencias hoteleras es una de sus principales fortalezas.