El entorno rural se consolida como una de las grandes oportunidades para el presente y el futuro de la industria MICE. Así se puso de manifiesto durante la I Jornada Profesional Castilla y León MICE Rural, celebrada en Ponferrada, un encuentro que reunió a profesionales del sector para reflexionar sobre nuevas tendencias, sostenibilidad y desarrollo territorial.
En este contexto, el presidente de I de MICE, Iñaki Collado, moderó una mesa centrada en la evolución de la industria, acompañado por José Suárez, director comercial de Eventologies y vicepresidente de la asociación, y Ana Cerrada, cofundadora de Imagine Events. Por su parte, Jerónimo Fernández, de Viajes Leontur, participó como moderador en una mesa dedicada a la regeneración del destino, el turismo sostenible y la responsabilidad social.
Durante la jornada se evidenció un cambio claro en la demanda: las empresas buscan cada vez más experiencias alineadas con sus valores, capaces de generar impacto real en sus equipos y en los destinos que visitan. En este sentido, el entorno rural ofrece una propuesta diferencial basada en la autenticidad, la conexión con el territorio y la posibilidad de vivir experiencias participativas.
Pero el compromiso del sector va más allá del debate.
Como ejemplo tangible de este nuevo enfoque, I de MICE participó en una acción de reforestación en la Reserva de la Biosfera de los Ancares Leoneses, en el municipio de Peranzanes, una zona gravemente afectada por los incendios forestales de 2025. Junto a instituciones, profesionales y agentes locales, se llevó a cabo una jornada que simboliza el papel del turismo MICE como herramienta de regeneración territorial.
La plantación de árboles no solo contribuye a la recuperación del entorno natural, sino que representa una nueva forma de entender los eventos: como experiencias que dejan huella positiva. Una huella que conecta a las personas con el territorio y genera valor más allá del impacto económico.
Porque si bien el MICE representa cerca del 20 % de los ingresos turísticos en España y genera un importante “efecto arrastre” en los destinos, su evolución apunta hacia un modelo más consciente y transformador.
Un modelo donde cada evento puede contribuir a construir futuro.
Más bosque.
Más territorio vivo.
Más turismo con propósito.
El certificado recibido durante la acción lo resume con claridad:
“Hoy has dejado una huella que transforma”.
Y ese es, precisamente, el camino que define al turismo MICE del futuro: un turismo que inspira, conecta y deja legado.


