Hace dos semanas celebramos en Palma de Mallorca nuestra cuarta asamblea anual, el encuentro más importante para las agencias de viajes de incentivo.
En I de MICE nos sentimos orgullosos de ver cómo, año tras año, tanto el sector público como el privado de numerosos destinos sean conscientes de la importancia del sector MICE dentro de sus presupuestos y volumen de facturación.
Son muchos los que han oído hablar de los viajes de incentivo y no saben muy bien cómo llamar la atención de esta industria tan especial y atractiva que ofrece a los destinos el mayor gasto por viajero y, en muchos casos, fuera de la sobrevalorada temporada alta. Y digo sobrevalorada porque sería muy sencillo buscar ese equilibrio entre oferta y demanda en otras fechas.
Son pocos los destinos que no están al alcance de cualquier persona en mayor o menor medida y de acuerdo a sus posibilidades económicas o de tiempo libre, pero la gran diferencia entre un viaje y “nuestros viajes de incentivo” son las experiencias y emociones que despiertan en cada viajero. Esa vivencia experiencial permanece en sus recuerdos de por vida y son una pieza clave en la fidelización de equipos de ventas.
Aunque ahora todo el mundo habla de turismo experiencial y de seguir utilizando este sello diferenciador, es muy probable que se diluya como una gota de agua en un océano de ofertas y propuestas turísticas. Pero para conseguir ese efecto vivencial y experiencial hay que conjugar diferentes elementos, que no os vamos a revelar tan fácilmente.
Hoy solo os vamos a hablar de uno de ellos: la PASIÓN.
Para Robert Vallerand, la pasión se define como una fuerte inclinación hacia una actividad que a las personas les gusta (o incluso les encanta), que consideran importante, en la que invierten tiempo y energía y que forma parte de su identidad.
Según esta definición, podríamos decir que la pasión nos lleva a hacer cosas que nos hacen felices. Este es el primer elemento para que un viaje de incentivo funcione: que el organizador le ponga mucha pasión. Y que esa pasión inunde a todos los elementos y servicios que componen ese viaje de Incentivo.
Sin esa pasión los servicios son como si perdieran esa magia que envuelve todo y genera esa experiencia inolvidable.
Paco Trisac
Director de La Compañía General de Eventos
