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«El futuro del sector MICE es cíclico y ahora estamos en un período de esplendor»

Fiordos noruegos

En el sector MICE, la clave del éxito no está solo en la logística, sino en la capacidad de generar experiencias únicas. Emoxiones, agencia asociada a I de MICE y afincada en Jerez, ha hecho de esta filosofía su sello de identidad. Especializada en viajes para grupos e incentivos en Andalucía, esta empresa familiar no solo organiza eventos, sino que los transforma en recuerdos memorables.

Al frente de Emoxiones está Salvador Selma, un profesional con más de 35 años de trayectoria en el turismo. Ha recorrido cada escalón de la industria, desde el transporte hasta la dirección de su propia agencia, con una visión clara: ofrecer calidad, cercanía y autenticidad en cada experiencia. En esta entrevista, nos habla sobre la evolución del sector, los desafíos superados y lo que realmente hace especial un viaje de incentivo.

  • Para comenzar, cuéntanos un poco sobre Emoxiones. ¿Cómo nació la agencia y cuál ha sido su evolución dentro del sector MICE?

Emoxiones nace tras una trayectoria personal y familiar de más de 35 años en el sector turístico. Desde transporte, agencia de viajes (mayorista y minorista), punto de información, Trenes Turísticos, etc… Con toda esta experiencia, me rodeé de un buen equipo profesional y decidí tomar la iniciativa propia de crear Emoxiones, una agencia de viajes especializada en viajes para grupos, tanto dentro como fuera de España. Además, también nos dedicamos al sector MICE dentro de la Península, especialmente en Andalucía.

  • Creasteis la agencia en 2017. En 2020, la llegada del COVID lo puso todo patas arriba. ¿Cuál fue vuestro secreto para resistir y cómo os reinventasteis en ese momento tan complicado?

Fueron un par de años muy duros, sin duda. Pero en lugar de quedarnos de brazos cruzados, quienes seguimos al pie del cañón, aunque con las puertas cerradas, aprovechamos para reinventarnos. Nos pusimos manos a la obra y creamos cientos de nuevos programas: escapadas de un día, viajes de tres días, rutas de una semana por toda España e incluso programas de incentivos específicos para Cádiz y Andalucía. Fue un reto, pero también una oportunidad para innovar y seguir ofreciendo experiencias únicas.

  • El sector MICE ha cambiado mucho en los últimos años. Desde tu experiencia, ¿cuáles son las principales tendencias que están marcando la diferencia en la organización de eventos e incentivos?

La esencia de los incentivos no ha cambiado tanto, aunque justo después de la pandemia sí hubo un mayor enfoque en la seguridad. Ahora, poco a poco, estamos volviendo a lo de siempre: buena gastronomía (aunque con una apuesta más fuerte por restaurantes innovadores en lugar de los tradicionales), experiencias para disfrutar en equipo y, como novedad, un enfoque más sostenible. Cada vez hay más interés en organizar eventos «limpios», con menos impacto ambiental y prácticas más responsables.

  • En un mercado cada vez más digitalizado, ¿cómo crees que las agencias pueden mantener la cercanía y personalización en la relación con los clientes y proveedores?

Es verdad que con tanta digitalización se ha perdido un poco el trato cara a cara, pero, al mismo tiempo, también nos ha acercado más a los clientes y proveedores. Ahora, con un simple WhatsApp, podemos mantener el contacto con muchísima gente de forma rápida y directa, algo que antes solo podíamos hacer con llamadas o enviando folletos. Así que, para mí, lo digital no está nada mal… de hecho, nos ha facilitado mucho las cosas y ha hecho que la comunicación sea más ágil y efectiva.

  • El valor de las experiencias es clave en los incentivos. ¿Qué ingredientes consideras esenciales para diseñar un viaje o evento inolvidable?

En cada incentivo, buscamos crear momentos únicos, esos instantes inolvidables que hacen del viaje una experiencia emocionante y digna de recordarse. Por eso, nos llamamos Emoxiones.

  • Jerez es una tierra con una identidad muy marcada. ¿Cómo aprovecháis su riqueza cultural, gastronómica y enológica en los eventos que organizáis?

Pues en eso mismo, Jerez tiene todas esas señas de identidad que tanto lo distingue… No se va nadie de esta tierra, de este rincón al sur del sur, sin esa alegría tan significativa que contagia. Aquellos que vienen saben el arraigo cultural que caracteriza esta tierra, el flamenco, el vino, los caballos… Además del Carnaval de la provincia, el Atún Rojo Salvaje de Almadraba… como receptivo siempre procuramos ofrecer una visión de la provincia al completo, sin dejar atrás su patrimonio histórico y, sobre todo, lo que más valor tiene: la cercanía de su gente. Sabéis que todos los proveedores nos volcamos al máximo para que todo salga a pedir de boca…

  • El trabajo con proveedores es fundamental en vuestro sector. ¿Cómo gestionáis la relación con ellos para garantizar calidad y exclusividad en cada experiencia?

Todos sabemos que en este sector siempre vamos a depender de terceros. Por muy bien que planteemos las cosas sobre el papel, en la realidad es bien distinto. Por ello, utilizar los mejores proveedores del sector es algo primordial. Afortunadamente, en esta zona vivimos del sector servicios, y eso se nota en la profesionalidad de aquellos que trabajan en la atención al cliente. Así que sí, garantizar calidad y exclusividad es clave, y aquí tenemos la suerte de contar con grandes profesionales para ello.

  • Formáis parte de I de MICE, una asociación que busca impulsar el sector y fomentar la colaboración. ¿Qué os llevó a uniros y qué valor os aporta formar parte de esta comunidad?

Lo de I de MICE es algo que no llegamos a pensar. Nunca hubiera imaginado lo mucho que podemos ayudarnos entre socios. Antes se veía todo desde la competencia, pero ha habido un cambio de mentalidad brutal, y ahora la colaboración es lo que marca la diferencia. Yo llegué de la mano de nuestro amigo Jose Suárez, con quien llevo años trabajando como su receptivo en la zona. Y cuando entré en la asociación me di cuenta de que conocía a casi todos los socios de antes, de la época en la que teníamos Autocares Selma y gestionábamos sus servicios de transporte en la zona. Ha sido como reencontrarse con antiguos compañeros, pero con una visión totalmente renovada.

  • En la organización de incentivos y eventos siempre surgen imprevistos. ¿Cuál ha sido el momento más comprometido que has vivido en un incentivo y cómo lo solucionaste?

Bueno, siempre van a surgir cosas, es imprevisible, pero nunca recuerdo ninguno del que no hayamos podido salir adelante… Siempre contamos con esos “plan B” que no podemos dejar atrás nunca. Aunque sí que recuerdo una anécdota con un evento de 400 en una romería, en pleno mes de mayo, en la que comenzó a llover lo más grande de repente… y luego salió el sol! O algún día de actividad náutica en el estrecho de Gibraltar, donde saltó el viento de levante y llegamos justo a tierra, pero es normal…sino no seríamos Emoxiones!!

  • Y, por el contrario, seguro que también hay anécdotas memorables. ¿Cuál ha sido el momento más divertido que has vivido en un viaje de incentivo?

De este tipo de momentos sí que podríamos escribir un libro… Si me tuviera que quedar con uno, sería aquel en el que llevamos a un grupo a realizar un Tour en 4×4 por el Parque Nacional de Doñana, donde pudieron ver mucha variedad de especies de animales durante el recorrido, hasta que llegamos a una arboleda, donde nos esperaba un catering con mesas blancas, camareros, cortadores de Jamón, cubos de botellines de cerveza fresquita, Vinos de Jerez, aperitivos de todo tipo… fue muy impactante, sorprendió muchísimo a los clientes…

También me quedaría con el impacto que causamos en los 200 médicos que llevamos de Cena de gala al Castillo árabe de Almodóvar del Río, en Córdoba.  Recuerdo como entraban a pie al Castillo totalmente decorado del siglo IX, con antorchas, malabaristas escupe fuegos. El patio con las alfombras, danzarinas, platos de comida árabe… Fue un auténtico espectáculo.

  • Cuéntanos alguna anécdota curiosa de algún viaje.

Una de las cenas temáticas que solemos organizar fue realmente emotiva. Recreamos la Feria del Caballo de Jerez en un cortijo para unas 200 personas, y lo logramos hacer sentir como una verdadera feria. Vestimos a todas las mujeres del evento con trajes de flamenca, y hubo señoras del norte de España que estaban emocionadísimas. Para ellas, llevar ese traje flamenco era un sueño hecho realidad. ¡Eso es Emoxiones!

  • El factor humano es clave en MICE. ¿Qué perfil de profesional consideras imprescindible para que un evento sea un éxito?

Para cualquier evento, el factor humano es primordial, a todos nos gustan que nos traten bien, pero eso aquí lo llevamos en los genes, cualquiera que llegue a esta tierra se va a sentir como en casa. Y si encima le sumamos la profesionalidad, las ganas de repetir destino están aseguradas.

  • Si tuvieras que organizar el incentivo perfecto, sin límites de presupuesto ni restricciones, ¿cómo sería y dónde lo harías?

Si te refieres a hacerlo aquí abajo, en el sur, en Cádiz, bueno, se me ocurren muchas posibilidades… con éxito asegurado, pero en general, daríamos pinceladas de lo que son nuestras señas de identidad. Envolviendo la experiencia en espacios históricos de gran valor patrimonial, acompañados de nuestra gastronomía, combinando lo tradicional y lo innovador, de la mano de un chef como puede ser Ángel León, 3 estrellas Michelín. Realizando alguna actividad al sol de la baja Andalucía y con el trato que damos aquí como valor añadido… Garantía de Evento al 100%.

  •  Por último, una mirada al futuro. ¿Cómo ves el sector MICE en los próximos años y qué desafíos crees que marcarán la diferencia?

Desde mi punto de vista, el futuro del sector MICE es cíclico. Ahora estamos en un período de esplendor, pero eventualmente las cosas cambiarán y nos tocará adaptarnos de nuevo en términos de perspectivas, enfoques y maneras de hacer las cosas. Sin embargo, este ciclo actual es para disfrutarlo y aprovecharlo al máximo. Lo importante es hacer que todos sientan que hay que vivir la vida de la mejor manera posible. Esa es nuestra misión como empresas del sector, y también la de nuestros proveedores. Es un honor trabajar para hacer felices a los demás.