Hay años que se recuerdan por lo que ocurre. Y hay otros, muy pocos, que se recuerdan por lo que significan.
2025 ha sido uno de esos años.
Un año en el que I de MICE ha dado pasos que no se desandan, hitos que no son anecdóticos, sino fundacionales. Pasos que han reforzado algo más importante que cualquier cifra: el prestigio, la credibilidad y el orgullo de pertenecer a este sector.
En mayo dimos un paso histórico: presentamos el primer Código Deontológico del Turismo MICE en España. No fue un gesto simbólico. Fue una declaración de principios. Una forma clara de decir quiénes somos, cómo trabajamos y qué valores defendemos. El MICE español decidió mirarse al espejo… y hacerlo con orgullo. Ese mismo compromiso nos llevó a estar presentes en el Senado, llevando la voz de los viajes de incentivo y del turismo MICE al corazón de las instituciones. Porque si queremos que se nos reconozca como sector estratégico, tenemos que estar donde se piensa y se decide el país. También creamos espacios para el pensamiento y el debate. El Foro de La Razón fue mucho más que un evento: fue un punto de encuentro entre empresas, destinos, líderes y profesionales para reflexionar sobre el presente y el futuro del turismo con ambición, criterio y profundidad.
2025 ha sido también un año de apertura y proyección internacional. Hemos viajado, conectado y aprendido en Uzbekistán, Perú, Francia, Marruecos… fortaleciendo relaciones, abriendo oportunidades y llevando el nombre del MICE español más allá de nuestras fronteras. Y al mismo tiempo, hemos recorrido España. Provincias, territorios, destinos que creen en el turismo como motor de desarrollo y en el MICE como palanca de valor. Porque el impacto del incentivo no se queda en los grandes titulares: se nota en el territorio. Crecemos en nuestro compromiso con la Comunidad de Madrid y con todas sus regiones. Compromiso con el MICE rural y con aquellas zonas que más nos necesitan.
Pero si hay algo que define este año no es solo lo que hemos hecho, sino cómo lo hemos hecho. Hemos crecido en relaciones con partners. Hemos crecido en reconocimiento institucional. Hemos crecido en visibilidad. Y, sobre todo, hemos crecido en prestigio. I de MICE ha demostrado que el turismo de incentivo puede (y debe) aportar lo mejor de sí mismo a la comunidad turística y a la sociedad: profesionalidad, ética, impacto económico real, empleo cualificado, reputación internacional y una forma distinta de entender el viaje y el encuentro entre personas.
Eso es pertenencia. Eso es legado. Eso es sector. Cerramos el año con gratitud, con orgullo y con una certeza profunda: lo mejor de I de MICE no está en lo que hemos conseguido, sino en la comunidad que lo ha hecho posible.
Gracias a cada agencia asociada. Gracias a cada partner. Gracias a cada profesional que cree que el MICE no es accesorio, sino esencial. Somos una asociación, sí. Pero, sobre todo, somos una manera de estar en el turismo.
Somos I de MICE.
Y este camino ya no tiene vuelta atrás.
Iñaki Collado
Presidente de I de MICE

