Scroll Top

Múnich, la sorpresa bávara que conquista al incentivo

PARQUE

Leire Fernández, socia de Tandem Incentives, agencia asociada a I de MICE, señala a Múnich como uno de esos destinos que sorprenden cuando se descubren desde la óptica del incentivo. Eficiente, elegante y con una energía muy propia, la capital bávara combina tradición y vanguardia, naturaleza cercana y una infraestructura impecable. Bien conectada, versátil en cualquier época del año y llena de experiencias con carácter, Múnich demuestra que la precisión alemana también sabe emocionar.

Múnich está localizada en el estado de Baviera, zona sur de Alemania, muy cerca de los Alpes bávaros que le otorgan una mezcla entre metrópolis vibrante y acceso inmediato a la naturaleza alpina. Además está situada estratégicamente entre Zúrich, Viena y Praga lo que permite combinar fácilmente otros países centroeuropeos.

Cualquier época del año es buena para conocer esta vibrante ciudad. En el invierno, aunque sea frio, conserva su tradición navideña y la ciudad cobra color con sus luces y mercadillos navideños, de los más bonitos de Alemania. En la primavera, la ciudad se vuelve luminosa y verde, aparecen las flores en plazas y avenidas en un clima agradable y suave. En verano, los parques, la ribera del Isar y los “biergartens” cobran vida, la gente local sale a disfrutar de la buena temperatura. Y en otoño, empiezan a caer las hojas los parques y avenidas se tiñen de ocres y dorados, con un tiempo templado y estable.

Munich combina una identidad histórica, tradicional bávara, junto a un ecosistema tecnológico potente, que se hace visible en su arquitectura, mercados, museos y eventos como el Oktoberfest. Es una ciudad que mantiene una alta calidad de vida, con una eficiente red de transportes, una amplia oferta cultural y turística, y un entorno natural cercano.

La conexión desde España es muy buena, su ruta está entre 2 y 3 horas de duración y tiene frecuencia diaria con varias aerolíneas y con las principales ciudades españolas, esto facilita que podamos coordinar llegadas en horas similares y aprovechar el programa desde el primer día.

Posee una amplia y buena infraestructura hotelera, hoteles de 4* y 5*, hoteles con mucha clase, elegantes y con estilo propio. El clásico Bayerischer hof, marcas internacionales como Rocco Forte o Mandarin Oriental, y hoteles de cobertura alemana con diseño y estilo boutique.

Su gastronomía es diversa, auténtica y sofisticada, podemos disfrutar desde tabernas bávaras tipo Hofbrauhaus con sus camareras portando

impresionantes torres de jarras de un litro en sus manos con un ambiente festivo y bullicioso, de cocina tradicional de codillo y salchichas, a referentes de la alta cocina contemporánea alemana como el restaurante Jan con tres estrellas Michelin. Además, tiene buenos restaurantes con reservados y salas históricas donde producir una cena de gala inolvidable.

En ocio y experiencias es muy completa y variada puesto que tenemos tecnología en sus museos de BMW Welt o en el Allianz con visitas premium, combinado con la tradición de su mercado Viktualienmarkt y sus experiencias gastronómica de cocina, y actividades de naturaleza por el Lago Starnberg o río Isar. Todo ello adaptado y personalizado a cada programa, a cada perfil de cliente con experiencias que cuenten una historia.

Y para el tiempo libre, la definición de ciudad es segura, estable y “cómoda” podemos movernos a pie a la mayoría de los lugares, y para los más atrevidos, podemos hacer paseos en bicicleta por su maravilloso parque “Englischer Garten”.

En resumen, Munich ofrece muchas posibilidades de comunicaciones, infraestructuras, gastronomía, experiencias personalizables. Y muestra mucha facilidad para hacer un programa de 2 noches muy completo o hacer una extensión hasta 4 noches y combinarlo con 2 países.

Un destino que combina eficiencia alemana con experiencias memorables.